Entrenamiento Funcional para la salud y el deporte

Entrenamiento Funcional para la salud y el deporte

04 Febrero 2020

El entrenamiento funcional da lugar a muchas interpretaciones, cada una de las cuales está rodeada de distintos intereses en el mundo del fitness.

Por parte del entrenador, se suelen escuchar frases y argumentos del tipo: “este ejercicio es más funcional”, “trabajar con el propio peso corporal es más funcional que trabajar con máquinas”, “a más implicación de grupos musculares, más completo es el ejercicio”, “la progresión es pasar de máquinas a peso corporal”, "este ejercicio es mejor porque se trabaja la estabilidad", etc.
 
A nosotros nos resulta curioso cómo se llegan a algunas de estas conclusiones. Porque si una cosa está clara es que el ejercicio siempre debería ser funcional, es decir, hablar de ejercicio y funcional es reduntante en sí mismo. ¿Cómo a un entrenador se le podría pasar por la cabeza hacer algún ejercicio que no sea funcional?

Dejando de la lado que nunca habría que hacer un ejercicio que no fuera funcional, vamos a centrarnos en las bases del "entrenamiento funcional". ¿En qué se basan los entrenadores para diseñar ejercicios? ¿Se enfoca desde las bases del aprendizaje motor o se utilizan ejercicios que cumplen una aparente lógica fácil de vender y convencer, pero que tienen poco de cierto y sólido?
 
Los “expertos” en entrenamiento funcional se basan en la teoría de que este tipo de entrenamiento mejora las funciones diarias, o deportivas, de la persona que lo practica. Y esa es la razón por la cual buscan ejercicios que reproduzcan escenarios similares a la vida diaria o a la práctica deportiva. Pero, ¿de qué fuente se sacan esas conclusiones? ¿Cuál es el principio del aprendizaje motor que se utiliza para hacer tales afirmaciones y llevarlo a la práctica con ejercicios tan circenses a la vez que poco eficaces? Porque sí que es cierto que el entrenamiento en la sala de fitness debe mejorar las funciones de la vida diaria y deportiva, pero no desde el enfoque del gesto o movimiento, sino desde el enfoque del sistema muscular y todos los sistemas que le dan soporte.

Y no sólo nos referimos a los ejercicios acrobáticos, no. Porque ahora parece ser que está de moda demonizar las plataformas inestables (como el Bosu), pero esos mismos que lo critican, abogan por ejercicios que generan inestabilidad de otra forma. Es decir, se hace sin Bosu lo que se hacía con Bosu (o parecido).

push up entrenamiento funcional

Parece que hemos avanzado porque se ha quitado algo de inestabilidad externa durante el entrenamiento de fuerza (plataformas inestables)... pero se la seguimos dando con ejercicios super integrados, colocando gomas elásticas para "activar" 27 grupos musculares a la vez y trabajar la "estabilidad".  Sin poner foco alguno en el músculo (recuerda, protagonista sin discusión del entrenamiento de fuerza), pero en cambio poniéndoselo al gesto técnico y al movimiento (o anti-movimiento), el cual se tendría que utilizar en el entrenamiento de fuerza como medio y no como fin.

¿Qué es lo que realmente dice la investigación en aprendizaje motor?

Existe la creencia que utilizar ejercicios de movimientos explosivos con carga añadida es la mejor manera para mejorar la capacidad de ser rápido y “explosivo”, permitiendo respuestas más rápidas en el deporte. También se utilizan ejercicios de equilibrio o que generan inestabilidad para “trabajar la estabilidad” y mejorar la capacidad general de equilibrio. Y otros muchos ejemplos en los cuales se malinterpreta el principio fundamental de transferencia en aprendizaje motor y que, tal y como afirma Abernethy & Wood (2001) y Lindeburg, 1949, los intentos de entrenar habilidades fundamentales puede sonar bien, pero por lo general, no funcionan.


entrenamiento funcional
 
Hay dos formas correctas de pensar en el principio de transferencia y especificidad (R. Smichdt & T. Lee, 2013): 
 

Primero, no hay una habilidad general de ser rápido o equilibrarse. Más bien, la rapidez, el equilibrio y los movimientos específicos de distintas actividades, se basan en un conjunto de muchas habilidades diversas, por lo que no hay una sola habilidad de rapidez que se transfiera a otra actividad, por ejemplo. 

 

Segundo, aunque existieran tales habilidades generales son, por definición, esencialmente determinadas genéticamente y no están sujetas a modificación a través de la práctica.

 
Por lo tanto, los intentos de modificar una habilidad con un ejercicio inespecífico (por ejemplo, imitar un movimiento con resistencia añadida), generalmente son ineficaces. Porque entre dos actividades que parecen similares, generalmente hay muy poca transferencia. La transferencia que aparece de una actividad a la otra es muy baja y lo explican de forma muy gráfica los investigadores Richard A. Smichdt y Timothy Lee (2013): 
 

Enseñar una habilidad particular A (que no es tu objetivo), simplemente porque crees que va a transferir a la habilidad B (que es tu objetivo), no es muy eficaz, especialmente cuando el tiempo invertido en la habilidad A podría haber sido utilizado en el aprendizaje de la habilidad B.

 

¿Qué hay que hacer para mejorar una habilidad lo máximo posible?

Para mejorar la técnica o habilidad de un gesto, hay que entrenar esa misma habilidad de forma idéntica, sin añadir ningún otro elemento que no se vaya a encontrar cuando se realice el gesto determinado (ya sea resistencia añadida, inestabilidad, etc), porque cuanto más parecida, más perjudicará y más tiempo estaremos perdiendo. Y, por otro lado, entrenar todas las capacidades generales las cuales componen las habilidades específicas como el equilibrio, la explosividad en una determinada actividad, etc.

Es decir, por un lado hay que buscar el  entrenamiento más eficaz para mejorar la fuerza de los grupos musculares implicados en la(s) actividad(es) que nos interesa. Porque a través del entrenamiento de fuerza (capacidad que sí que es general) mejoraremos de forma indirecta todos los otros parámetros susceptibles de mejora (sistema cardiovascular, flexibilidad, etc.). Y, por otro lado, dejar a los entrenadores expertos en habilidades deportivas el entrenamiento específico de ese deporte. Olvidémonos de imitar o reproducir movimientos deportivos en la sala de fitness violando todos los principios del aprendizaje motor.

squat
 
En definitiva, lo que podemos observar es que los expertos en aprendizaje motor señalan unos principios básicos que, por lo que parece, en el sector del fitness no se quieren seguir o, simplemente, se malinterpretan. O, tal vez, puede que un entrenador demuestre ser mejor profesional cuando se inventa ejercicios más originales, reproduciendo gestos complicados, que cuando intenta centrarse en hacer más fuerte a su cliente/paciente con ejercicios sencillos pero mucho más eficaces.
 
De todo esto, entre otras muchas temáticas, hablaremos en el Slow Training Congress el 6 de junio en Barcelona, aportando mucha más literatura científica y abordando más detalladamente los principios fundamentales del Motor Learning.