Integra biomecánica con fisiología, por favor

Integra biomecánica con fisiología, por favor

27 Febrero 2019

Más allá del brazo de momento y el perfil de resistencia.

No para de sorprendernos la cantidad de “expertos en biomecánica” dando formaciones hablando de brazos de momento y brazos de palanca en distintos ejercicios, sin haber integrado el conocimiento, sin haber entendido completamente las bases de la mecánica del ejercicio, sin tener en cuenta lo que cambia con una aceleración u otro y, sobre todo, sin relacionarlo con una ciencia básica en el entrenamiento y por la que conseguimos adaptaciones: la fisiología. 

Llevamos más de quince años impartiendo formación en biomecánica, habiendo creado un MASTER EN BIOMECÁNICA con cientos de horas de videos y apuntes, ya que en su momento vimos un déficit muy grande en la formación de los entrenadores y profesionales del ejercicio. Observábamos, y desgraciadamente lo seguimos viendo, como sólo se tiene en cuenta la carga utilizada y el movimiento que se ejecuta, sin considerar la dirección de fuerzas implicadas en ese movimiento, tipo y características del material/máquina utilizada, etc. Consideramos que es fundamental aprender cómo afectan las fuerzas y las aceleraciones al cuerpo humano cuando realizamos cualquier entrenamiento y, por ello, el estudio de las bases en mecánica del ejercicio son imprescindibles. 

El problema que suele ocurrir es que los entrenadores no relacionan los conceptos y todo el conocimiento adquirido. Deberíamos tener claro que el entrenamiento es el conjunto aplicado de distintas ciencias como: la anatomía, la biomecánica, la fisiología, la biología molecular e incluso otras menos obvias como la oncología, la cual es necesaria estudiar para poder prescribir ejercicio en personas con determinadas patologías. 

Sin meternos en las distintas ciencias comentadas, lo que nos llevaría varios libros y años de dedicación, vamos a centrarnos sólo en los conceptos biomecánicos relacionados con la física y la fisiología.

El perfil de resistencia, determinado por el brazo de momento y el brazo de palanca entre otros factores, se determina de forma estática.
 

En el momento que aceleramos una carga, ese perfil de resistencia determinado de forma teórica no sirve para nada porque cambia completamente; el punto de máximo torque variará dependiendo de si la aceleración es mayor o menor.


Es decir, en el ejercicio de curl de bíceps, el punto teórico en el que llega más resistencia a nuestras articulaciones (máximo torque o como está de moda decir: “de máxima activación”) se produce a 90º, cuando la fuerza ataca perpendicularmente a 90º al brazo de palanca. Pero en el momento que nosotros aceleramos deliberadamente la carga en los grados iniciales del movimiento, el punto de máximo torque cambia y se produce al inicio, no a la mitad. Porque el resto del movimiento lo realizamos con la energía cinética adquirida al principio, con una carga inercial alta.

biomecánica

A MÁXIMA VELOCIDAD EL PERFIL DE RESISTENCIA TEÓRICO DETERMINADO DE FORMA ESTÁTICA NO SIRVE PARA NADA. 

¿Cuándo tendría sentido ese perfil teórico? Cuando la aceleración es 0; como ese caso sería realizar un ejercicio isométrico, para poder conseguir un perfil de resistencia real lo más parecido al perfil teórico en un ejercicio con fase concéntrica y excéntrica, deberíamos acercarnos lo máximo posible a la aceleración 0 sin llegar a ella…¿y eso que significa? Curioso, ya que eso significa REALIZAR EL EJERCICIO CON UNA VELOCIDAD DE EJECUCIÓN LO MÁS LENTA POSIBLE. Por ello, entre otras muchas razones,  abogamos por el HIST como protocolo del entrenamiento de fuerza.

Ese es el primer gran error de interpretación que vemos de los “expertos en biomecánica” que dan formaciones sin haber integrado conceptos. El segundo gran error es centrarse sólo en la biomecánica, olvidándose de la fisiología. ¿A qué nos referimos con eso?
 

No sirve de nada buscar la “mayor activación”, o la dirección de fuerzas exacta para conseguir el mejor plano de trabajo muscular, o combinar materiales para mejorar un perfil de resistencia (por ejemplo, peso libre con mancuernas) si luego nos olvidamos de la INTENSIDAD.

 
Vemos que los entrenadores pierden mucho tiempo preparando ejercicios bonitos, llamativos y teóricamente perfectos, olvidándose de lo más importante: aplicar la intensidad necesaria para crear adaptaciones en nuestro sistema muscular, lo cual nos llevará a conseguir las adaptaciones que subyacen de éstas como la mejora en la eficiencia cardiovascular, la movilidad articular, etc. 

La biomecánica (perfiles de resistencia, planos de trabajo adecuados, etc) no sirve de nada si no se relaciona con la fisiología (intensidad de trabajo para generar adaptaciones). Por eso entendimos hace tiempo que el HIST aúna todos estos principios, integrando estas dos ciencias a través de la intensidad.

Pero de la intensidad y de la confusión que existe en torno a ella hablaremos más adelante. 

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